miércoles, 2 de abril de 2014

O.U.A.T. in a job that slowly

Fue la misma época en la que me encerraba en el baño del trabajo y hacía muecas ridículas en el espejo para hacerme reír un poco. Durante el almuerzo dejaba que mi compañera Margot de 63 años me leyera entusiasmada la revista Pronto mientras hundía mis muelas en una aceitosa milanesa de quínoa comprada en Av. Corrientes y Reconquista que otros 30 oficinistas también habían comprado y debían estar comiendo en ese mismo instante. Durante la tarde iba a la cocina para hacerme tés y cafés que jamás tomaba porque sólo necesitaba una excusa cotidiana para levantarme de la silla que me obligaba a gastar 10% de mi sueldo en azufre y cremas para las contracturas. El resto del tiempo trabajaba psicóticamente como la asistente perfecta que era y por ello E. Edward Grey y Johnny Cocaine me veneraban y me asfixiaban perversamente cada vez más. Cuando por fin terminaba la semana llegaba al departamento de Av. Los Incas y el perro de mi novio me veía llorar al borde de la cama mientras yo intentaba quitarme las pantimedias estirándolas como un chicle, y entonces lloraba todavía más porque ni energía para sacarme las medias me quedaban. Los síntomas que ignoraba por aborrecer el concepto sigloveintiunista de "estrés" hicieron que me empezara a enfermar de cosas ridículas todo el tiempo y una día tuve una erupción tan monstruosa que el médico me puso en cuarentena pensando que tenía sarampión, rubéola o sarna. Pero no, resultó que simplemente odiaba mi trabajo y cualquier otro trabajo urbano sistemático de 9 a 18. Así que aguanté mi pesadilla rutinaria un poco más porque mis vacaciones en el Caribe ya estaban pagas y tres meses después de nadar con rayas renuncié para estar hoy sentada en el suelo de esta sala, descalza y rodeada de ustedes veinte a los que acabo de hacer dormir con este cuento que no entendieron porque tienen tres años y con que les hable en este tono y les haga mimos en la espalda ya es suficiente. 

viernes, 7 de febrero de 2014

Siempre llego tarde a todo

I was uncool before being uncool was cool:
sempiternamrequiem.tumblr.com 

miércoles, 29 de enero de 2014

"I like things that look like mistakes"

Circus of silence

La almohada de plumas de ganso actúa como transporte a un lugar donde quiero hablar pero el puré de calabaza es eternamente inoportuno o la condescendencia de él no me deja. Soy bastante puta en este lugar, los antecedentes de mi lógica lo confirman. Cada semana es un cáncer nuevo, algo que no está funcionando bien y se expande. Leo muy por entre líneas una novela sobrevalorada de un escritor que una vez me invitó un café en un negocio de comida vegetariana y por encima de "pero ya no necesitaba intenciones para hacer las cosas" observo el cuadro sobre la pared. El cuadro, esa soberbia omnipresente de un metro por noventa centímetros que se balancea con el viento y me hace creer que en cualquier momento va a desprenderse y me va a perseguir por toda la habitación, como el retrato del papá de Miss Honey. Pasamos frente a una Mezquita y él menciona al dueño del cuadro, como respuesta yo vomito en la vereda al lado de una reja. Metáforica y salvaje digestión. Algo de un viaje a Sudráfrica e Irán y la aceptación de nuestras preciadas familias hace que no quiera volver a escuchar sobre el tema hasta dentro de dos años, cuando espero que todos tengamos menos ambición; me imagino que para ese entonces estaré más despabilada, si es que el cuadro grotesco no me aplasta antes. 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Bring the dog. I love animals. I'm a great cook.

Himself: Well, you left.
Myself: MIND-BLOWING Rilo Kiley song.
Himself: What?
Myself: Nothing. Hello.
Himself: Hello.
Myself: Hit it.
Himself: Fine. Big news is I’m “in a relationship”
Myself: Don’t tell her you refer to it between inverted commas, she won’t like that shit.
Himself: Thanks for the advice. Anything else?
Myself: Go fuck yourself.
Himself: And?
Myself: Parabéns!
Himself: I really missed you.
Myself: Well, I'm guessing she won’t like that shit either.

martes, 8 de octubre de 2013

There, there

Dear Serena,
I really
really hope
that one day
you get
better
that one day
you get
your shit together 


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Una profesora de la facultad nos obligó a recitar de memoria el poema Auguries of Innocence de William Blake y la parte de "Some are born to sweet delight / Some are born to endless night" yo siempre la decía igual que la cantaba Jim Morrisson en End of The Night.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Who Wants To Live Forever

Cuando comencé a dar clases en este 2° grado, la coordinadora de inglés me advirtió que los pendejos eran unos enfermos de los Beatles. Muy lejos de preocuparme eso me pareció adorable y me reí ante la seriedad de su advertencia. Me reí hasta que empecé a padecer esa obsesión que tienen los niños con escuchar/ver algo que les gusta una y otra y otra vez. Y ya no doy más, hace dos meses que estoy viendo Help! todas las putas tardes de martes a viernes.

Hoy me levanté bastante fastidiosa, así que les advertí a los retoños que la Miss tenía un mal día y que si la obligaban a ver la escena de Ticket To Ride una vez más iba a sufrir una apoplejía y presenciar eso los iba a asustar mucho. Para mi sorpresa accedieron a no ver Help! por hoy, pero un nene sacó un CD de Queen de la mochila y me lo dio (en serio, estos pendejos son rarísimos). Mientras les ponía una canción aproveché para contarles que hoy Freddy Mercury hubiera cumplido años. Me preguntaron por qué "hubiera cumplido" y no "cumple", entonces les expliqué que había muerto hace algunos años atrás. Inmediatamente los veinte infantes se pusieron a cantar Happy Birthday, dear Freddy con las nucas para atrás, mirando al techo del aula. Cuando terminaron les pregunté por qué habían cantado mirando para arriba y una nena me contestó:
"Well Miss, because he is in heaven."

domingo, 1 de septiembre de 2013

August, I'll see you soon under yellow moons

Montgomery Morrissey Morrison, el gato más pequeño de R., está en celo e hizo pis sobre los dibujos de las nenas de primer grado. Cada vez que R. se termina de bañar y tiene todos los pelos parados le pregunto muy seria: "Do you have the time to listen to me whine?" y él me revolea el peine. No me lo dice pero sé que odia que me haya puesto a estudiar esto, como si yo tuviese un objetivo más allá del académico. Como si just in cases o alguna cosa así. Harry se separó de Ornella la misma noche que me contó que estaba saliendo con ella. Fesha no dijo nada y le pintó la cara como Braveheart para una fiesta de disfraces de la facultad. Ya van tres pelotudos que conozco que se visten de William Wallace, me acabo de dar cuenta. Sé que ellos dos hablan de mí cuando no estoy. Y es que nunca estoy. A Michelle se le salió un diente por desnutrición. Estaba en el museo cuando se le cayó y como estaba tan drogada intentó colocárselo de nuevo en el baño durante cuarenta minutos. Se lastimó la encía y ahora no se lo pueden pegar por mucho tiempo. Y duerme en el ático. Mi ático.

martes, 6 de agosto de 2013

The Marriage Plot

Harry: Ahora te voy a contar algo.
Myself: Bueno.
Harry: Estoy de novio.
Myself: Otra vez con eso. Ya te dije que yo no soy tu novia.
Harry: ¿Qué, no puedo estar de novio? ¿Estás celosa?
Myself: Dejá de decir "estar de novio". Sonás Montaña Rusa meets Life College.
Harry: Qué referencia tan juvenil la tuya.
Myself: ¿Quién es la ilusa?
Harry: Ornella.
Myself: ¿Ornella T.?
Harry: Sí.
Myself: ¿Qué pasa? ¿Estás cogiendo mal en Odontología? ¿O ya te cogiste a todas las amigas de Fesha de evolución promedio dentro de la escala de Darwin?
Harry: No empecés, yo me puse feliz por vos.
Myself: Me dijiste que cualquier tipo que quisiera salir conmigo de forma permanente se drogaba con paco de tres pesos.
Harry: Bueno, casi feliz. Y sabés que está todo bien con Ringo. ¿O era Rambo?
Myself: Entendés que esto no va a ser como lo de Nadia, ¿no? No podés usar a mí como excusa para no tener que ver a tu novia. Si aceptaste salir con esa albóndiga de tenedor libre vas a tener que fumártela vos solo, yo ya no tengo tiempo para ser tu coartada.
Harry: Me gusta Ornella. Es divertida y le gusta estar conmigo.
Myself: Dios, parece que estuvieras describiendo a un perro. Y obvio que tiene que ser inteligente, con ese cuerpo de palta y esos dientes chuecos tiene que alcanzar un doctorado en biología molecular, mínimo.
Harry: La cortás en serio. No se te puede decir nada.
Myself: ¿Es por lo de los dientes no? No te calienta ella sino el hecho de llegar a arreglarle esos dientes de Lisa-necesita-frenos. Sos un sádico como todos los odontólogos.
Harry: Sabía que tenía que esperar 3 años para contártelo.
Myself: Y ni me hagas opinar acerca del nombre ORNELLA.
Harry: Jamás lo haría. Me agotás con tus comentarios. Me voy.
Myself: Adiós. Llamame dentro de 2 meses cuando te aburras y tengas que preguntarme cómo decirle a Fesha que jodiste a otra amiga suya.
Harry: Qué resentimiento. Don't look back in anger, linda.
Myself: Lo mismo digo, doc.

viernes, 26 de julio de 2013

Bells' Jar

Llegamos tarde del colegio, la casa de Bells era oscura y olía a canela. Su niñera nos llevó la merienda a la habitación mientras revolvíamos Barbies y Polly Pockets. El living tenía una luz naranja, Bells conectó un micrófono y empezamos a cantar Algún día verás. La niñera nos sacó una foto, yo tenía calzas rojas, anteojos rojos y remera roja y Bells un short blanco y una vincha marrón. Los papás de Bells estaban separados, como el de todas mis amigas en los 90'. El papá de Bells era muy joven y para mí se parecía a Ricky Martin o a alguien de Jugate Conmigo porque tenía el pelo rubio largo y usaba una arito en la oreja. Era muy divertido y abandónico, casi nunca veía a su hija y estaba de novio con una vedette que Bells odiaba. Me acuerdo que me parecía muy lindo y me lo imaginaba dándole besos a las heroínas de las novelas que yo miraba. La mamá de Bells también era joven, había tenido a Bells a los 16 años y eso era una polémica en nuestro grado. La mamá de Bells llegó a la hora de la cena con su nuevo novio y Catalina, la media hermana de Bells que tenía 3 meses. Me acuerdo que durante todo el embarazo de Catalina no dejó de fumar y Bells la odiaba por eso. Cuando íbamos por la calle todo el mundo pensaba que yo era hija de la mamá de Bells porque me parecía mucho a ella y cuando se lo conté a mi mamá se ofendió. A la noche Bells y yo nos contamos cuentos de terror y amor, teníamos los pies fríos. A la mañana me desperté con la voz de la mamá de Bells cantándole "Un elefante de balanceaba sobre la tela de una araña" a Catalina. Llegó a 13 elefantes. Bells no tenía intenciones de despertarse y eso me exasperaba, comencé a hacer ruidos y a patearla. Desayunamos torta de naranja que preparó la niñera, una señora mayor que Bells amaba más que a nadie. Bells vivía en la calle Vidal en Belgrano; fuimos con su mamá y Catalina a una plaza pequeña, hacía mucho frío. La mamá de Bells nos compró unos caramelos con forma de dientes de vampiro y en el ascensor nos hacíamos caras de monstruo usando los caramelos como dentadura. Al rato me vinieron a buscar y mi vida me pareció ordinaria.

martes, 16 de julio de 2013

And everything we've done

Evangeline agarró el ukulele, su novio argentino dejó la guitarra al costado. Evangeline dijo "This song was written by a friend of mine whose name is Angel Olsen, it's called Creator, Destroyer". Y el Campari se me volcó cual reacción guionada e innecesaria. Su versión fue tan encantadora como lo sospechaba, y para mi fue parte de una banda de sonido demorada en un feriado. Cuando Boyfriend llegó al bar le empecé a contar que Evangeline había cantado ese tema tan desconocido, que I watch from a tower in the back of my mind, que cuáles son las chances, pero no entendió mucho. No entendió por qué me importaba. Y yo tampoco, realmente. Fui al baño, mientras esperaba para entrar y pensaba en la boca del subte y el árbol que me había sostenido, una chica drogada me empezó a acariciar el pelo y me repetía que era el mejor color que había visto en su vida, y sus dos amigas igualmente drogadas comenzaron a hacer lo mismo. Seis manos desconocidas entre mis rulos y yo ausente en lugares comunes. El baño tenía una bañadera de mármol y un póster del sistema óseo pegado en la pared. La densidad de los hipsters. Cuando volví, Boyfriend se había hecho amigo del novio de Evangeline mientras ella asentía a su lado y contaba el dinero que habían hecho esa noche.

lunes, 15 de julio de 2013

No tan apartada del camino que hemos pavimentado para tí

Estábamos almorzando en una casa en Devoto porque una abogada y su novio abogado se recibieron de abogados. La secretaria de papá hizo una torta de chocolate con forma de sombrero de egresados y diplomas cubiertos con glacé. Es evidente que la secretaria de papá quiere más a Nadia que a mí, probablemente porque yo nunca me acuerdo de su cara y hace 16 años que trabaja con mi padre y la madre de Nadia. Esta vez no fue la excepción, cuando llegó a la casa me dio un abrazo y tuve que lanzar una mirada de auxilio a Nadia por encima su hombro para que me indique quién era. Por vivir en un globo aerostático es que no recibo gentilezas de los mortales, ni siquiera pastelería de diplomada (también porque me olvidé de invitarla a mi graduación, claro). Pero Nadia no. Nadia es buena, tranquila y bulímica. Aunque no tan buena, igual. Su novio mide 30 cm menos que ella y la muy hija de puta se pone plataformas rojas para su fiesta. Estas y otras son parejas que apenas conocemos pero que por ser parejas como nosotros sienten la confianza de aburrirnos con sus diálogos previsibles (mirá, ahora alguien me va a preguntar cómo fue vivir en Palma de Mallorca, en 3…2…1). Nosotros implementamos nuestros habituales descansos mordaces (so-you-write-like-books?), las otras parejas se ríen de manera nerviosa, arrugan la nariz y toman un trago de algo. Nosotros nos retorcemos de risa en el baño decorado con gardenias.

domingo, 14 de julio de 2013

Miss Ántropa

Pienso que no debería inquietarme tanto el trabajo de 4 horas extremadamente redituable que consiguió ese rubio cocainómano que no estudió otra cosa más que acordes y la graduación alcohólica del gin tonic. Porque se rascará los genitales cómodamente en su silla con rueditas, pero estoy segura de que durante su productividad laboral no tiene el placer de atar cordones, hacer trenzas y rodetes, confiscar diarios íntimos, abrochar 18 camperas fucsias por día, ni consolar a nenas de 6 años porque Zoe puso sus nombres en la lista de malas del grado.

El rubio cocainómano ganará el doble de mi sueldo y tendrá un 150% menos de responsabilidades que yo, pero no creo que reciba un promedio de veinte mini abrazos por día. Será muy Miss Honey on crack de mi parte haber escrito esta última oración, pero pasar de reservar prostíbulos en Texas para mi jefe a tener tiny humans reservando un lugar en la fila del recreo para tomarme la mano, bueno, me resulta bastante reconfortante en una realidad laboral de mierda.

jueves, 14 de febrero de 2013

miércoles, 16 de enero de 2013

Find something you love and let it kill you

You’ll be better. 
And you’ll be smarter. 
And more grown up. 
And a better daughter.

Tal vez tengo lo que tiene él. Algo así como folie à deux. El adormecimiento viene acompañado de enfermedad tras enfermedad hace meses. Eneri me pregunta si quiero hacer terapia. Me confiesa que cree que debería hacer terapia. Le digo que no confío en nadie. Me dice que ella tampoco. Nos quedamos en silencio; regreso a mi cuaderno rojo y ella a sus gatitos grises. 
Siempre pienso que si tuviese la egotitis que tiene el resto de ustedes los mortales entonces encajaría en su mediocre necesidad de compartir todo, pero la autorreferencia me parece la forma más mediocre de soberbia. And those are the perks of being a sour flower. 
La possibilité d'une île se convierte en certitude. Un poco de neurosis, un poco de mi madre, mucho de get-me-away-from-here-I’m-dying. Pensar en irme me reconforta tanto como esos 15 minutos antes de entrar al agujero de condiciones infernales en el que trabajo. Ese es mi glorioso momento de café asqueroso, Variaciones de Goldberg de Puán 2005 y avistamiento de humanos en la peatonal Reconquista. 
Tal vez debo dejar de buscar, tal vez lo único que realmente me interesa en la vida es hundir la cabeza en la obesidad de mi gato y emitir gritos ahogados.

jueves, 25 de octubre de 2012

Now tourists come and stare at us

Harry: Que vos me hayas regalado un gatito antes de abandonarme para consagrar tu vida a una relación estable equivale a cuando por cinco años Fesha le suplicó a sus padres un perro ovejero y para sorprenderla una Navidad le regalaron uno…de peluche.
Sally: Qué mente tan retorcida tenés para hacer esas asociaciones. Fesha no le dirigió la palabra a sus padres durante tres meses más o menos, vos me seguís hablando. Aunque solo sea para advertirme que cuando te recibas de odontólogo no le vas a arreglar las caries a los hijos que no pienso tener o para preguntarme como está Rambo, Rainman o Rupert.
Harry: ¿Cómo está Roger?
Sally: Con una evolución intelectual más desarrollada que la tuya. Y basta, ya tengo suficiente con tener que defenderte como para que te sigas hundiendo.
Harry: ¿Defenderme de qué? Si le caí genial.
Sally: No le caíste genial, a nadie le caés genial. Cuando te fuiste me preguntó si alguna vez...
Harry: Qué original. Todos te preguntan la misma boludez cuando me conocen.
Sally: Porque te presento como amigo pero te comportás como si fuéramos un matrimonio de 65 años, lo cual resulta un tanto desorientador.
Harry: Solamente intento dejar en claro quién estuvo más tiempo bancando tus pelotudeces sin beneficio residual permanente.

viernes, 12 de octubre de 2012

Volenti non fit iniuria

Myself: I can't believe you and your first-world businessman problems
Himself: What? She's awful. I don't know what to do anymore. She's incredibly incompetent but it's one of the few I've been able to trust the keys to my apartment.
Myself: One of the few? How many maids have you had??
Himself: I don't know. A few.
Myself: Oh God…you must have yelled at all of them from an armchair while drinking whiskey in your tuxedo.
Himself: You got that one wrong.
Myself: It's not whiskey?
Himself: It's not an armchair.

Tell it like you still believe that the end of the century brings a change for you and me

Los tres estamos tristes por la partida de Mugot. 
Fesha. George. Myself. Children of the Leg. Of the Revolution. Of the Corn. 
Le adjudicamos a Mugot el origen de nuestro extraño planeta de anteojos de marco rojo, de funerales con calas debajo del edificio y homosexualidad recóndita. Si no hubiese sido por la obstinación que tenía Mugot por huir, nunca hubiésemos encontrado la pierna de plástico en el piso 11 y no hubiésemos sido lo mejor que llegamos a ser en toda nuestra vida. 

Harry también está afligido por todo este asunto, pero él no está al tanto de nuestro secreto. Harry conoció a Mugot más tarde, cuando Fesha ya no estaba enamorada de él, cuando Hot Summer Nights fue enterrado en la biblioteca y yo descubrí que la venganza es un plato que se sirve hecho trizas sobre su cráneo. Eran tiempos más violentos, menos inocentes. No digo que la tristeza de Harry no sea auténtica, pero no es la misma que tenemos nosotros.

Mugot era inquieto, lunático, agresivo. Venía a mi casa todo el tiempo y yo ni siquiera le agradaba. Su éxodo nos afectó profundamente porque lo admirábamos y lo creíamos indestructible. Llegó a conocer la evolución emocional de Fesha, pero nunca la mía o la de George. The big phonies.

Shanshei. 
Billy the Kid.
Miqueas Zacarías Tobías.
Mugot (or the last of the gang to die)

Está bien. Nosotros tampoco logramos sobrevivir.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Et cognoscetis veritatem et veritas liberabit vos ( III )

"...No sé si llamarlo así, con el paso de los años comprendí qué te atrae a él cual una polilla a la luz, no podés evitarlo, es toda esa mierda que destila, por los poros de su ser, es todo aquello que te gusta y enamora mientras que a la par estás lista para odiarlo por todo eso a los 3 días, como bien decía Celine "quizá solo servimos para estos encuentros ocasionales en ciudades europeas cada tantos años", yo no creo que sea tan así, pero ambos están fucked up y la sensación de 'you understand me' es dura de pelear, más cuando sentís que todo lo que hiciste, tus promedios, todo... no vale nada para el sistema y estudiar Marketing siendo rockero paga más, porque es el pink elephant standing in he middle of the room, boyfriend avanza con una carrera de mierda y vos con tu cuadro de honor sos la asistente de alguien que no sabe ni cómo te llamás."

miércoles, 26 de septiembre de 2012

And like a ghost that hangs around and won't forgive its earthly sins

Mr. Darcy: The thing is, I usually carry the conversation I’ll have with someone in my head first and I immediately begin to picture their reactions and replies. I can easily assume everything that’s going to happen and its predictability bothers me, so I end up avoiding the conversation altogether. It’s an exhausting yet relentless prejudice.
Myself: I do that too. That explains why our silences have never been uncomfortable, we’ve been actually screaming at each other in our heads.
Mr. Darcy: God, I’m so happy to see you.
Myself: Me too. Unfortunately.
Mr. Darcy: Until when do I have the honor of your company?
Myself: After almost four years, I assume that must be a rhetorical question.
Mr. Darcy: Probably. But I mean it matter-of-factly.
Myself: Like when you said you’d use for my benefit the frequent-flyer miles that I gave back to you, and I thought you were talking metaphorically.
Mr. Darcy: I did use the miles that you bluntly rejected from me. And now I’m here, and your hair is red for some unknown reason.
Myself: You’re here for some unknown reason.
Mr. Darcy: I’m here to...have another coffee.
Myself: Well, third time’s the charm, isn’t it?
Mr. Darcy: See, that’s a rhetorical question.

viernes, 21 de septiembre de 2012

I'd be better for you than that last love of mine

Un enorme ramo de flores pero yo quiero un asiento digno. Hace dieciséis millones de años que me duele la columna dorsal y juro que el día que abandone a Mr. E. Eduard Grey me voy a encargar de lanzarle esta amorfa silla de ruedas sobre su cráneo. Highest peak of my weak-week: saber que this too shall pass a massive armored truck over your skull and crash it violently. Ayer en un ataque de hiperventilación rajuñé la pared del baño del estudio y de ahora en más cada vez que vea esas líneas de esmalte rojo voy a recordar que I'm a cunt in Spring, sola o con el asesino de helados en sobretodo hasta que un cortado doble nos separe.

lunes, 17 de septiembre de 2012

I couldn't help but wonder...

Jesse: I mean, thank God I didn't, and you didn't! I mean, if one of us had showed up there alone, then that would have sucked.
Céline: I know! I know! I know! I was so concerned with that. I always felt horrible about not being there, but I couldn't! You know, my grandma died a few days before, and she was buried that day, December 16th, that day!
Jesse: She died, the one in Budapest?
Céline: Yes, you remember that?
Jesse: Yeah, I remember everything.
Céline: Of course, it was in your book. But anyway, I was about to fly to Vienna, you know, and I...and we heard the news about her, and of course I took her to the funeral with my parents.
Jesse: Yeah, well, I'm sorry to hear that.

WHAT IF SHE MADE THAT SHIT UP AND JUST DIDN'T WANT TO SEE THE MOTHERFUCKER?

In that case: follow the leader.

viernes, 7 de septiembre de 2012

My home is where my habits have a habitat

Me encuentro una vez más en reuniones de latín y gin a las que asisten treinta hombres y dos mujeres. Esas dos mujeres siempre somos Marie y yo, y a veces la actriz que le rompe el corazón a Ross. Aburrida en mi propio desencanto, me siento una vez más frente a la biblioteca y noto que la muy psicótica de Marie tiene los libros ordenados por nacionalidad de los autores. Here comes a better version of me. Alguien pone un disco viejísimo de Teenage Fanclub (still she won't be forced against her will / says she don't do drugs but she does the pill) y Marie se derrumba sobre mi campo visual, ebria y con muchas ganas de contarme un secreto de su viaje a Europa que implica haber conocido un francés en Hungría con quien pasó dos días y una eternidad mental. Le confieso que si fuese mi amiga le arrancaría los ojos con un punzón por pelotuda. Y cuando en un suspiro me dice que fue todo tan…tan… le remato con Jesse...Celine... Y Marie se pone a rebotar sobre el sillón por la emoción que le causa la referencia. Era obvio que iba a comprenderlo. Standard version of me. En ese instante me doy cuenta de que probablemente Marie relatará la historia del francés a sus amigas de secundaria, a sus primos, a su profesora de yoga y hasta a alguna que otra compañera de trabajo. Cuando ella y sus futuros novios compartan repertorios de ex amantes a las cuatro de la mañana tomando un té de gengibre, Marie no va a omitir al francés dentro de su inventario de pelotudos. Será su anécdota inofensiva, encantadora y un tanto melancólica en varias oportunidades. No va a tener que pensarlo tres años antes de contarla.
Better version of me. Most definitely.

martes, 4 de septiembre de 2012

This hyperventilation is brought to you by Bullshit Airlines

La recepcionista llora en el baño todos los días a las 5 de la tarde. Jenny's-got-a-gun es demasiado joven para que yo tenga paciencia para escucharla. Valoro su intento de amistad pero al tener menos de 23 años pertenece a una generación podrida y por lo tanto me fastidia. Anastasia Romanov es demasiado tilinga para cualquier empleo en este mundo y se desenreda el pelo con el dedo meñique mientras mastica una seca Cerealita en cámara lenta. Un día de estos voy a colapsar sobre la abrochadora y nadie lo va a notar hasta que mi cocainómano jefe advierta que nadie se está despidiendo aprovechando la ocasión para saludar a Ud. muy atentamente.

Entre otras tragedias anticipadas, los muertos que vos matáis gozan de vacaciones hacia nuevos destinos and yet somehow they manage to acercarnos una siniestra trilogía. Este evidente acorralamiento limítrofe fue tomado con estudiada indiferencia hasta que mis presentimientos se materializaron en su Act of the Apostle.

O la prisión según San Mateo.

jueves, 30 de agosto de 2012

It's in the darkest places he gets his thrills

Tengo un novio que lee en exceso. Más que yo. Hace un año le dije que me recordaba a Jess Mariano por ese aspecto rebelde-intelectual que tiene y lo peor de todo es que sabía de quién estaba hablando. Lejos de enorgullecerme, su obsesión con los libros me humilla como autoproclamado ratón de biblioteca que siempre me fui. Porque está bien, lee en el café al que vamos a desayunar los sábados a la mañana y yo también llevo mis libros. Pero también lee de pie en el colectivo entre la sofocación y violación multitudinaria de las 8.30 a.m. Lee impávido en el subte mientras algún cleptómano mugriento intenta robarle el celular a la oficinista de al lado. Lee en la cama ignorando que me estoy pintando las uñas sobre el teclado de su computadora. Lee en la calle apoyado sobre una pared mientras espera que salga de mi demoníaco trabajo. Lee en el parque de la esquina mientras sacamos a pasear al perro. Siempre que le pido que vaya a la librería a retirar un libro que reservé se pone a leerlo y no lo recibo hasta dentro de una semana (pero este es The Virgin Suicides... Seriously?)
Cuando me llamó anoche yo estaba tirada en la cama. Me preguntó qué estaba leyendo y le dije Bukowski porque me dio vergüenza contarle que estaba comiendo un chocolate Nestlé aireado y viendo una película en la que Drew Barrymore salva ballenas.

miércoles, 25 de julio de 2012

I tawt I taw a puddy tat!

Sally: Yo no te dije nada.
Harry: Ese es el tema. Cuando no decís nada es cuando me doy cuenta que tenés demasiado para acotar.
Sally: ¿Desde cuándo tu sueño es ser odontólogo?
Harry: Te había comentado que me interesaba una vez.
Sally: Si, cuando vivías en Los Ángeles y notaste que ir al dentista equivalía a costearte un crucero a la Polinesia francesa. Ergo, asumiste que estudiando odontología ibas a poder masticar dólares en Malibú en un lapso de 5 años.
Harry: Bueno, en definitiva era una profesión que me entusiasmaba.
Sally: Y después volviste a Argentina y me dijiste que querías ser médico e irte a Kenia a curar niños sidosos. Pero a la semana empezaste a dar clases de violín.
Harry: Mi hermano me dijo que tenía que tener aspiraciones de ese tipo para conquistar a ciertas damas.
Sally: Tu hermano era y continúa siendo un vigoroso pelotudo.
Harry: Es persistente. "It runs in the family".
Sally: ¿Y la putita de turno que anda merodeando cómo se llama?
Harry: Cortala con eso. Se llama Luli. Estudia abogacía.
Sally: En serio, pero en serio-en serio... ¿me lo tenés que dejar TAN servido?
Harry: Para vos siempre te dejo todo servido cuando se trata de criticar a mis sublimes conquistas.
Sally: Redefinamos el término “sublime”, sweetie. La foto de perfil de Luli es ella haciendo pucherito arrodillada sobre la arena y en lo que parece ser una playa de Mar de Ajó.
Harry: ¿Tu novio no te dice que tenés demasiadas opiniones?
Sally: Sí, pero él no se coge a alguien que le manda “me gusta” a una foto de botas de Paruolo.

miércoles, 18 de julio de 2012

Toda simetría es competencia o Clementine, the.

Él esconde los libros de Marie en el freezer mientras ella está en Berlín con su sueldo de profesora de literatura y su voz estridente de neurótica elocuente. Cuando vamos a su casa nos habla en latín y nos repite incansablemente que detesta que le toquen/muevan/desordenen los libros de la biblioteca, por eso ahora él se los esconde para perturbarla cuando regrese. Y ya sé que su travesura de ocultar los libros en el freezer resultará en la destrucción definitiva de los mismos, pero en lugar de advertírselo me limito a sonreírle maliciosamente porque a) realmente aspiro a que Bestiario le quede tan destrozado como si se lo hubiese masticado el maldito tigre del cuento y b) porque quiero que sea Marie quien le arranque las pupilas con una pinza de depilar. I'm hereby raising above, my people.
Además, tengo que salir invicta de esta acumulación de fastidio que me produce su impecable existencia, aun cuando no sea mi intención abandonar el círculo ambicioso en el que me siento tan cómodamente miserable. Igual presiento que entre las ganas de vomitar que me produce el olor a café instantáneo de este lugar y la sospecha de que él tiene aspiraciones profesionales demasiado artísticas para mi inalcanzable futuro, procederé a tirarme de bomba desde este mugroso balcón francés de Microcentro en cualquier instante.
Tanta especulación venenosa y anoche soñé que me convertía en mandarina, el antojo permanente de mi progenitora durante todo su dramático embarazo. Entonces pienso que a pesar de tanta ansiedad, tal vez pueda sobrevivir a mis anhelos crónicos después de todo. Digo, ahora que soy una mandarina.

domingo, 8 de julio de 2012